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Alimentos caducados que se pueden comer

En la entrada de trucos para ahorrar en la cesta de la compra, destacamos que uno de los puntos importantes a la hora de ahorrar era saber qué alimentos hay que retirar de la alacena y tirar y cuáles no. Hablamos de los alimentos verdaderamente perecederos y de los que, en realidad, no lo eran tanto. En esta entrada vamos a conocer cuáles son estos alimentos y qué precauciones hay que tener en consideración si no queremos que ahorrar sea una prioridad frente a la salud.

¿Qué significa, realmente, la fecha de caducidad?

La etiqueta que indica la caducidad tiene tres propósitos básicos:

  1. Indicar a los minoristas por cuánto tiempo deben exhibir un producto en los estantes de las tiendas.
  2. Indicar la fecha en la que el fabricante considera que el producto alcanzará su punto máximo de sabor y frescura.
  3. informar al consumidor sobre la duración de este.

En vez de fecha de caducidad, deberíamos hablar de la fecha de consumo preferente.

Algunos supermercados ya han puesto en marcha iniciativas de ahorro para sus clientes que suponen un gran aporte al medioambiente. Como, por ejemplo, rebajar los productos cuya fecha de caducidad o de consumo preferente están a punto de vencer. Tal es el caso de Mercadona que etiqueta estos envases con una pegatina amarilla del 30% de descuento al pasar por caja y de Carrefour que rebaja hasta un 50% el precio de dicho producto. Sin embargo, no deberíamos aplicar el mismo criterio a todos los productos perecederos y no perecedores por igual. Y te explico por qué.

¿Qué alimentos son verdaderamente perecederos y debemos tirar si se caducan?

Los alimentos perecederos son aquellos que realmente se estropean, una vez hayan superado la fecha de caducidad en el etiquetado correspondiente. Estos alimentos, al caducarse, lo que ocurre es que fermentan. Y, al fermentar, proliferan una serie de bacterias que no nos conviene consumir porque podrían detonar, con mucha seguridad, en una enfermedad. Estos productos son los huevos, la leche, la carne y el pescado.

  • Los huevos
  • La leche
  • La carne, el pescado y el marisco
  • Algunas frutas.

Si bien es cierto que las bacterias no son las mismas cuando la carne se contamina que cuando fermenta, de igual manera, en cualquier caso, las consecuencias en el organismo son una intoxicación alimentaria. Ante esta intoxicación, el cuerpo debe activar el sistema inmunológico para acabar con la bacteria invasora.

Pero si piensas que, cocinando la carne o el pescado, podrías acabar con esas bacterias, no estás en lo cierto. Es una osadía comerse un filete o un pescado que, estando crudos, ya huelen mal porque las bacterias que producen este mal olor son resistentes a las altas temperaturas. Si aun así, llegas a ingerirlo, acabarás enfermando gravemente, de intoxicación alimentaria por Escherichia coli y la salmonella. 

¿Qué enfermedades pueden causar si se consumen estos alimentos estropeados?

Son sólo ejemplos porque, realmente, la lista de enfermedades dependiendo del microbio que se trate, es bastante larga:

Staphylococcus aureus (estafilococo)

  • Los síntomas aparecen 30 minutos a 8 horas después de la exposición: Náuseas, vómitos, cólicos estomacales. La mayoría de las personas también tiene diarrea.
  • Fuentes alimentarias comunes: Alimentos que no se hayan cocinado después de haber sido manipulados, como las carnes frías, los budines, los pasteles (pastries) y los sándwiches.

Vibrio

  • Los síntomas aparecen 2 a 48 horas después de la exposición: Diarrea líquida, náuseas, cólicos estomacales, vómitos, fiebre, escalofríos.
  • Fuentes alimentarias comunes: Mariscos crudos o poco cocidos, en particular las ostras.

Clostridium perfringens

  • Los síntomas aparecen 6 a 24 horas después de la exposición: Diarrea, cólicos estomacales. Por lo general, la enfermedad comienza de manera repentina y dura menos de 24 horas. No es común que haya vómitos y fiebre.
  • Fuentes alimentarias comunes: Carne de res o de ave, especialmente los cortes grandes de carnes asadas, las salsas para la carne y los alimentos secos o precocidos.

Salmonella

  • Los síntomas aparecen 6 horas a 6 días después de la exposición: Diarrea, fiebre, cólicos estomacales, vómitos.
  • Fuentes alimentarias comunes: Carne cruda o poco cocida de pollo, pavo y de otros tipos, huevos, leche (cruda) y jugos sin pasteurizar, frutas y verduras crudas.
    Otras fuentes: Muchos animales, aves de corral domésticas, reptiles y anfibios, roedores (mascotas de bolsillo).

Norovirus

  • Los síntomas aparecen 12 a 48 horas después de la exposición: Diarrea, náuseas, dolores estomacales, vómitos.
  • Fuentes alimentarias comunes: Verduras de hoja verde, frutas frescas, mariscos (como las ostras), o agua no segura para beber.
    Otras fuentes: las personas infectadas, el contacto con superficies que tengan el virus.

Clostridium botulinum (Botulism)

  • Los síntomas aparecen 18 a 36 horas después de la exposición: Visión doble o borrosa, párpados caídos, habla arrastrada o enredada. Dificultad para tragar y respirar, boca seca. Debilidad muscular y parálisis. Los síntomas comienzan en la cabeza y bajan a medida que se agrava la enfermedad.
  • Fuentes alimentarias comunes: Alimentos que se enlataron o fermentaron de forma incorrecta, que generalmente son caseros. Bebidas alcohólicas hechas de forma ilícita en las cárceles.

Campylobacter

  • Los síntomas aparecen 2 a 5 días después de la exposición: Diarrea (a menudo con sangre), cólicos o dolores abdominales, fiebre.
  • Fuentes alimentarias comunes: Carne de ave cruda o poco cocida , leche cruda (sin pasteurizar), y agua no segura para beber.

E. coli (Escherichia coli)

  • Los síntomas aparecen 3 a 4 días después de la exposición: Cólicos estomacales fuertes, diarrea (a menudo con sangre) y vómitos. Alrededor del 5 al 10 % de las personas que reciben un diagnóstico de E. coli presentan un problema de salud que podría ser mortal.
  • Fuentes alimentarias comunes: Carne de res molida cruda o poco cocida, leche cruda y jugos sin pasteurizar, verduras crudas (como la lechuga), germinados crudos, agua no segura para beber.

Cyclospora

  • Los síntomas aparecen 1 semana después de la exposición: Diarrea líquida, pérdida del apetito y pérdida de peso. Cólicos o dolores estomacales, hinchazón abdominal, aumento de gases, náuseas y fatiga.
  • Fuentes alimentarias comunes: Frutas, verduras y hierbas crudas.

Listeria

  • Los síntomas aparecen de 1 a 4 semanas después de la exposición: Las mujeres embarazadas generalmente presentan fiebre y otros síntomas similares a los de la influenza (gripe), como fatiga y dolores musculares. Los casos de infección durante el embarazo pueden enfermar gravemente o incluso causar la muerte a los recién nacidos. En los demás (más comúnmente adultos mayores), los síntomas pueden incluir dolor de cabeza, rigidez en el cuello, confusión, pérdida del equilibrio y convulsiones, además de fiebre y dolores musculares.
  • Fuentes alimentarias comunes: Queso fresco y otros quesos blandos, germinados crudos, melones y sandías, hot dogs (perros calientes), patés, carnes frías, mariscos o pescados ahumados y leche cruda (sin pasteurizar).

Síntomas que indican que sufres una intoxicación alimentaria

Los síntomas pueden aparecer horas o, incluso, días más tarde del momento de la intoxicación. Por otro lado, aunque la gravedad puede variar según la persona y el microbio o la bacteria que se haya ingerido, debes estar vigilante si sufres los siguientes síntomas:

  • Malestar estomacal
  • Cólicos estomacales
  • Náuseas
  • Vómitos
  • Diarrea
  • Fiebre

Si presentas diarrea o vómitos constantes, compensa la deshidratación bebiendo muchos líquidos. Y, sobre todo, informa a alguna persona de confianza sobre lo que te ha pasado por si, por algún casual, te mareas. Esto puede pasar en situación de deshidratación avanzada.

¿Puede uno morirse por intoxicación alimentaria?

La respuesta rápida es sí. De hecho, algunas personas requieren hospitalización debido a que algunas enfermedades pueden causar complicaciones de salud a largo plazo o incluso la muerte. Las infecciones que se propagan por los alimentos pueden causar:

  • Artritis crónica
  • Daños al cerebro y los nervios
  • Insuficiencia renal causada por síndrome urémico hemolítico (SUH)

¿Cuándo debes ir al médico de urgencias?

Tal y como puedes observar en la infografía siguiente, los síntomas alarmantes que suponen cierta gravedad en la intoxicación son los siguientes:

  • Diarrea con sangre.
  • Fiebre de más de 102ºF o 38,8ºC (esto depende más de la sensación de cada uno y de la temperatura basal habitual pero es un referente).
  • Vómitos frecuentes.
  • Deshidratación.
  • Diarrea que perdure 3 días o más.

Si sufres alguno de estos signos, debes acudir inmediatamente a los servicios médicos de urgencias de tu zona y pedir asistencia sanitaria.

Síntomas graves de intoxicación alimentaria

¿Qué alimentos sí podemos consumir caducados sin peligro para la salud?

Los alimentos no perecederos son aquellos que, como su propio nombre indica, no perecen. Por lo tanto, su descomposición no es perjudicial para el organismo, siempre hasta cierto punto y bajo unos márgenes prudenciales. Digamos que estos alimentos permiten una horquilla de tiempo mayor pasada la fecha de consumo recomendable. Bien, si los mantienes en un lugar fresco y oscuro puedes consumirlos sin ningún problema.

1. Sal, pimiento y bicarbonato

No importa si pasa mucho tiempo después de su fecha de caducidad, si mantienes estos productos aislados de la humedad y la luz, puedes usarlos con tranquilidad.

2. Granos, pastas, legumbres y frijoles (alubias y garbanzos)

Confía en que si huelen bien, sabrán y harán bien.Harina. Este producto tiene una larga duración, lo puedes utilizar aún por mucho tiempo más.

3. Azúcar

Si notas que la humedad penetró en esta y su textura cambió, mejor bótala, pero mientras se mantenga seca y en un recipiente cerrado de vidrio, no habrá problema.

4. Mermelada

Puedes consumirla hasta que percibir un olor ácido e intenso, e incluso aparezca moho sobre esta. Pero si haces la prueba, verás que puede durar por mucho más tiempo de lo que indica el frasco, a menos que sea una mermelada artesanal sin conservadores. De todas formas, piensa que el azúcar que contiene ya se considera conservante y si le añades unas gotas de limón, podrías llegar a alargar su vida mucho más tiempo. ¡Haz la prueba y cuéntanos si te funcionó!

5. Pan bimbo (las vigas de pan)

El pan es un producto que pierde su frescura fácilmente, pero si lo mantienes en una bolsa al alto vacío o sellada, podrá durar más tiempo de lo que indica su fecha en el paquete. Además es un producto que indica cuándo debemos tirarlo con la aparición de moho.

6. Galletas y barritas

Aunque no por muchísimo tiempo más, no porque desarrollen bacterias sino porque al abrir un paquete comienzan a perder su frescura. Mientras tengan un olor agradable, su sabor lo será también.

7. Condimentos

Como la cátsup, los aderezos y las salsas contienen conservadores que ayudan a prevenir la formación de moho. Una vez abiertos, no olvides refrigerarlos.

8. Chocolate

Aunque después de un tiempo de la fecha indicada en el paquete de un chocolate, se forme una capita blanca, esta no es moho ni bacterias, son grasa y azúcares propias del cacao, así que no te pasará nada si lo comes después de lo indicado por las autoridades sanitarias.

9. Kombutxa

Ya te lo comentamos en la entrada dedicada a esta bebida fermentada. Es la otra cara de la moneda, cuando la fruta fermenta y se descompone en bacterias que son buenas para la salud. El ciclo es muy sencillo, la fructosa de la fruta se convierte en glucosa o azúcar y, finalmente, el azúcar se convierte en alcohol. Pero esto no significa que la Kombucha sea una bebida alcohólica porque el borracho aquí es el scoby, hablando en plata. Es el bicho o esa ameba quien se bebe el alcohol y, de su digestión, conforma esas bacterias buenas.

10. Bebidas alcohólicas

La norma general, para las bebidas alcohólicas o espiritosas, es conservarlas en un lugar oscuro, seco y fresco. Si, ya se sabe que el vino mejora con los años, pero lo cierto es que no todo el alcohol es vino. Así que mantenerlo en bodega no siempre significa que vaya a mantenerse intacto, sin entrar a valorar el tipo de alcohol del que se trate.

En resumidas cuentas, no todas las bebidas alcohólicas podrían considerarse perecederas o no perecederas, de manera taxativa o rotunda. Para saber qué bebidas alcohólicas son perecederas y cuáles no, debemos hacer algunas aclaraciones. Vayamos por partes:

El alcohol destilado o los licores

Los licores constituyen la bebida que más cantidad de alcohol tienen y suelen ser la bebida estrella en la noche fiestera. Algunos ejemplos de licores son: ron, vodka, whisky, aguardiente y brandy.

El vino o la bebida que deriva de la uva fermentada

El vino es resultado del proceso de fermentación del jugo de la uva y lleva contenido alcohólico. Así, dependiendo del color de la uva y de su tipo, el vino resultante será blanco, rosado o rojo. Pueden contemplarse distintos tipos de vino: pinot grigio, cabernet, merlot, shiraz, chardonnay, riesling, zinfandel y malbec.

El vino es una kombucha que utiliza el zumo de uva en la segunda fermentación y a la que se le añade alcohol.

La cerveza o la bebida alcohólica fermentada a partir de granos y almidones

La cerveza está hecha de almidones y granos fermentados. Es la bebida alcohólica más antigua más consumida alrededor del mundo. Hay dos tipos de cerveza: ales y lagers. Las ales se fermentan a una temperatura cálida y las lagers se fermentan a una temperatura fría. La cerveza viene en una variedad de tonos y colores como: café, ámbar, pálida u oscura.

Las cremas alcohólicas hechas con huevo, leche o nata y las mezclas

Las cremas alcohólicas son un tipo de alcohol destilado que, seguramente, llevan, entre sus ingredientes, leche, nata o huevos. En tal caso, sí se considerarían bebidas perecederas y no deberías consumirlas después de la fecha de caducidad. Es más, debes conservarlas en la nevera, una vez abiertas, y suelen durar de 12 a 18 meses (o sea, de un año a un año y medio en la nevera).

Conclusiones o recomendaciones finales

Está genial comprar productos que están a punto de estropearse en los supermercados porque los empleados acaban tirándolos cuando pueden seguir consumiéndose. Sin embargo, también es cuestión de sentido común comprarlos o no en función del aspecto y de la confianza que estos productos muestran.

Por ejemplo, yo, si fuera tú, no compraría un envase de carne cruda con el envoltorio hinchado porque, a todas luces, no sería buena señal. Como mínimo ha habido un cambio brusco de temperatura y, por lo que sea, ese abombamiento se debe a que la carne ya ha soltado gases y se ha descompuesto de alguna manera. Tampoco la compraría si, al comparar un envase descontado con uno recién envasado, se evidencia demasiado cambio en el color. Porque para nada pondría por encima el ahorro frente a mi salud. Y así debes pensar tú también.

Existen muchas otras formas de ahorrar de forma segura y no hay necesidad de arriesgarte a una intoxicación. ¿No crees? Siempre puedes seguir esos consejos de forma moderada y comprar al por mayor en Carrefour cuando hay ofertas de 3×2.

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